Y poco a poco yo le planto cara al miedo…..
“Cuando los que nos representan pierden la vergüenza, los que obedecemos perdemos el respeto”, “El pueblo pide respeto”.Así, prolijamente escrito en un cartel rojo con letras blancas, sostenido por un “hombre común” en la puerta de la casa del juez Norberto Oyarbide, éstas pocas palabras dieron consistencia a un reclamo, que por éstas horas, parece contundente, pues el juez en cuestión acaba de renunciar a una causa que debía decidir contra uno de los hombres más fuertes del gobierno.
Rápido y expeditivo fue el “trámite”.Ayer, martes 25 de setiembre se conoció la noticia que la causa por amenazas contra una despachante de aduana, por parte de Guillermo Moreno, estaba a cargo del juez Oyarbide, a la nochecita, cuando parecía que el tema era una noticia más enredadas entre otras y olvidadas del día, un cacerolazo en la puerta del lujoso edificio en el barrio de Recoleta dónde vive el magistrado, prendió las alarmas y hoy a la mañana, el juez se apartó de la causa como quién deja un auto sin nafta al costado de la ruta.
Ahora bien: ¿Cómo le habrá caído la noticia de su renuncia a la presidente Cristina Fernández que se encuentra en New York?
Acaso éste traspié es un signo de debilidad tras el cacerolazo?
¿Será el momento de tomar nota de algunas cosas que suceden en el país? ¿Será el momento de usar la cadena nacional para hablar de temas que preocupan a miles y miles de argentinos?¿Será momento de reflexionar?.
Seguro que viene un tiempo de cambios y de certezas dónde se dejará de lado la conspiración y se pensará un país en el que las minorías también dejen establecidas su impronta y su mirada crítica.
Como dijo Napoleón: “Sólo hay dos palancas que mueven a los hombres: el miedo y el interés”, veremos cúal de las palancas manejará la presidente Cristina Kirchner cuando vuelva al país.
Publicado por Marcela Milone/setiembre 2012
Publicado por Marcela Milone/setiembre 2012