Fariña el rodete y la “rosadita”


Empecemos por el principio, ¿Por qué Leonardo Fariña (personaje de la semana, “financista”, esposo y “contador” platense) usa un rodete todo el tiempo?.Lo vimos en su casamiento con la modelo, lo vimos en las revistas del corazón y lo vimos en el programa “Intrusos” haciendo su descargo durante dos horas y media.
El rodete, le debo confesar al señor Fariña, sólo le queda bien al bombonazo de Gastón Gaudio, jugador de tenis, Ganador del Roland Garros y deportista de lujo.

Históricamente, los papeles que tiene una persona para defenderse o exponer algún tema, tienen una redacción impecable y generalmente no dejan dudas.
Pues el martes, en el programa de la tarde de América TV, asistimos a una nueva forma de defensa: fotocopias de alguna que otra noticia del mundo del espectáculo, dónde estaría involucrado el señor Fariña. Sólo eso, poco serio.

La agenda mediática y política se ha convertido en un cambalache.
Financistas de veinte y pico de años que dan cátedra de la ilegalidad, cómo armar sociedades fantasmas en el extranjero, cómo blanquear “capitales” de dudosa procedencia y cómo despilfarrar miles y miles de dólares en casamientos, en compra de autos y aviones privados y en Madero Center.
La “rosadita”, llamada vulgarmente a la oficina dónde se hacen, según éstos personajes, todo tipo de negocios a plena luz del día y con el descaro que el poder suele manejar.

Y todos nosotros, el resto de los mortales, que pagamos impuestos, que nos cobran hasta el aire que respiramos, que tratamos de tener nuestras cuentas al día, que tratamos de soportar las mentiras del congelamiento de precios y que no hay inflación, que queremos vivir tranquilos con las reglas claras, todos nosotros, el resto de los mortales, somos espectadores por éstos días de las obscenas y delirantes maniobras (si es que se comprueba) de corrupción de los últimos años.

No estamos de humor para ésta “ensalada” de personajes de la farándula con empresarios poderosos y relaciones carnales impropias.
Sobre todo los que vivimos en la ciudad de La Plata.
Cincuenta y dos muertos oficiales a causa de la inundación del 2 de abril pasado, 37 muertos oficiales por causas que no sabemos pero que el señor gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli, no los declara con el número anterior, tristeza, desencanto, desprotección, corrupción, ineficiencia, dolor.

Estamos “a la buena de Dios” decía mi abuela.
No nos causa gracia ni el señor Leonardo Fariña ni el señor Lázaro Báez ni los banqueros inescrupulosos ni las modelos y actrices llorando.

Acá en la ciudad de La Plata, lloramos a nuestros muertos.
El señor Fariña es oriundo de ésta ciudad.
¡Qué lastima que ayer en el programa “Intrusos” no aprovechó dos minutitos de todo el tiempo que le dieron para hacer su descargo y lo utilizó para pedir por los inundados de su ciudad natal.!
Perdió la oportunidad.
Publicado en infonoroeste en la columna semanal "De cerca nadie es normal"

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