Qué maravilloso mundo…
Terminaron los Juegos Olímpicos de Beijing 2008.Ya se sabe, llegaron al país dos medallas doradas, otro tanto de bronce y buenas, regulares y malas participaciones de una cantidad inédita de deportistas, que viajaron hasta China y ya tienen innumerables anécdotas para contar.El mundo se paralizó ante la belleza de las atletas rusas, la perfección de los cuerpos de los dominicanos y la certeza que existe la pulcritud en los deportistas chinos y estadounidenses.Lo más parecido a lo robótico , al esfuerzo inconmensurable, al todo o nada por lograr un número menor de quién sabe qué récord de que año de que deportista de que olimpíadas.Ya leímos muchas estadísticas, muchas dietas que no llegaremos a hacer jamás, mucho entrenamiento que de solo pensarlo y leerlo, nos cansa y mucho historial abrumador.
Se terminaron las Olimpíadas pero comienzan los Paraolímpicos Beijing 2008.Sí. Sin el aparato publicitario más formidable de los últimos tiempos, el seleccionado de fútbol no vidente “Los murciélagos”, en un par de días viajará y se presentará con la mejor de las espectativas.
Hace cuatro años volvieron al país con la medalla de plata, ni más ni menos.Ayer los ví, los escuché y sentí lo auténtico de una pasión que derriba las fronteras de la capacidad para convertir el obstáculo en posibilidad.El seleccionado de fúltbol no vidente tiene al mejor jugador del mundo, Silvio Vello quién apabulla con su alegría, ganas de vivir y agradecimientos.
Es que el presidente de la Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires Horacio Gonzalez les entregó un subsidio para el viaje y la estadía.Prometieron la medalla de oro.Si no vuelven con ella, al menos van con alegría y volverán agradeciendo, como agradecen los que algo perdieron pero lo olvidan.Son ejemplos que conmueven.Aún no leí en ningún diario que enpiezan los Paraolímpicos en pocos días. Una lástima.