Muchachos difíciles

Parafraseando a Marcelo Tinelli en un tuit de su autoría refiriéndose a los muchachos de la Cámpora , cuando el negocio del Fútbol para Todos se disipaba en sus manos, los muchachos difíciles también están apareciendo y dando dolores de cabeza en los tan bien llamados caudillos del conurbano.
Resulta que mientras la carne sube, los precios cuidados se portan mal y Boca Juniors no gana un partido desde hace 100 días, Sergio Massa sigue su peregrinación para captar fieles y mal no le va.
Raúl Othacehé, intendente de Merlo, parece que se cansó del abandono oficialista y se dejó convencer por los no tan nuevos peronistas de la renovación.
Pero detengámonos un poco en el personaje.
Siempre fue el muchacho díscolo del conurbano.
Allá por el año 1995, cuando el duhaldismo con Duhalde a la cabeza, eran los dueños de la provincia y casi nadie se animaba a cuestionarle nada, Raúl también estaba distanciado con Eduardo, y así fue que un día cuando parecía que volverían a “amigarse” y juntar posiciones, el intendente de Merlo organizó un acto en el distrito para demostrar su voluntad de entendimiento.
Recuerdo que fui a cubrir ese acto, recuerdo que el escenario estaba ubicado sobre una calle cortada dónde los seguidores de Othacehé formaban una cadena humana de contención con sus bombos y banderas y recuerdo también que se respiraba un aire raro, había tensión en el ambiente y el acto, anunciado para las seis de la tarde comenzó a demorarse cada vez más.
De pronto, la noche se acercaba y alguien dió la orden y la cosa se complicó..
“Las periodista mujeres suban al auto y vuelvan a La Plata , hay enfrentamientos entre los militantes”, escuché.
Esa fue la orden y sin preguntar nada, entre la confusión y la oscuridad, el miedo se hizo sentir y casi sin darnos cuenta, a los pocos minutos, estábamos volviendo por el Camino de Cintura sin ninguna explicación.
Luego de éste incidente, la relación Duhalde- Othacehé volvió a resentirse y el intendente de Merlo siempre se manejó en soledad, con pensamientos propios y manejos únicos.
Por eso, cuando escucho que Tinelli dice que los “muchachos difíciles” son inmanejables, me asombro.
A pesar de ser el número uno de la televisión argentina, el empresario exitoso y el candidato a reemplazar a Julio Grondona como presidente de la AFA , Marcelo tiene mucho que aprender de los verdaderos dueños del poder.
Enero 2014