“OJALA PASE ALGO QUE TE BORRE DE PRONTO”
“Quién va a cumplir el rol de Néstor Kirchner ahora?” pregunté en el medio del tumulto que generado por el encuentro del gobernador Daniel Scioli con intendentes y legisladores. Con cara de incredulidad y sólo con un gesto conciliador el Presidente de la Cámara de Diputados Horacio Gonzalez contestó sin contestar.
Es que así son los días posteriores al desconcierto y vulnerabilidad que produjo la muerte del ex presidente.
Todo suena a palabras huecas, a deseos más que certezas, a decir sólo decir, porque, por supuesto, la presidenta no se toca, pero la presidenta está pensando en otra cosa.
Con la aclaración entre dificultad y dolor que hizo en su mensaje por cadena nacional, Cristina Fernández marcó posición.
“Mi vida cambió de manera definitiva” dijo, por si alguien no lo había entendido hasta el momento.
Hablar de candidaturas es grosero pero obviamente en un movimiento tan grande y heterogéneo como es el Movimiento Justicialista no se puede pedir tanta cordura para no postularse ni postular.
Tiene 57 años la presidenta.
Y está acostumbrada la presidenta.
Acostumbrada a ver sacos y corbatas todo el tiempo.
Acostumbrada a escuchar voces de hombres monótonos, oportunistas y de ocasión.
Acostumbrada a saber exactamente cual de todos esos hombres es confiable, poco confiable, con mucho coraje o con poco coraje.
Ahora está rodeada de ellos más que nunca.
No les teme, por ahora.
Sólo de lo único que no está acostumbrada la presidenta es que Néstor no va a estar más ni al costado de ella ni adelante ni atrás.
“Comunicame con mi marido” es una frase que no dirá más.
Y para ella, es la frase que más duele.
Publicado por MARCELA MILONE / Octubre 2010